Los daños provocados en el ganado por animales silvestres (lobos, osos, buitres…) son indemnizados en diversas comunidades de forma relativamente rápida y generosa. Con estas subvenciones o compensaciones, las administraciones públicas intentan reducir, por ejemplo, el rechazo de algunos colectivos sociales (como los ganaderos) a la recuperación o reintroducción de la fauna autóctona.Es de suponer que, en la mayoría de casos, las denuncias por ataques de fauna silvestre responde a incidentes reales pero desde hace años existen sospechas de que este sistema de compensación económica es aprovechado de forma fraudulenta.

Source: El lobo era inocente: 20 investigados por cobrar ayudas por ataques falsos